La vida no espera por nadie. Si te caes, te levantas. Y si el techo te oprime, vuela.
Vuela alto.
Y así es como vuelvo aquí, de dónde nunca debí haber marchado. Mi refugio, mi vía de escape. Ese rinconcito donde puedo ser yo sin medida, sin frenos, sin ataduras. Donde mis dedos sacan de mi cabeza lo que mi boca nunca será capaz.
Este blog empezó hace mucho, mucho tiempo. Con otro nombre, otro diseño, y otras historias. De adolescencia. Y ahora, con algunos años y experiencias más, empieza una nueva vida. Una nueva etapa que llega cargada de ilusión y ganas.
Aquí encontraréis un cajón desastre. Como la vida misma.
Aquí empieza todo. De nuevo. Borrón y cuenta nueva.
¡Bienvenidos!
Me encantan todos tus escritos.
ResponderEliminar